DIOS SE PROVEERÁ

DE CORDERO

El título de este folleto viene de la historia que se encuentra en el libro de Génesis (Gén.22:8) cuando Dios mandó a Abraham que sacrificase a su hijo Isaac. En el último momento, Dios detuvo a Abraham y proveyó un carnero como sustituto. El tema del cordero como sustituto continua en la historia de la primera Pascua que encontramos en Éxodo 12. Dios mandó a Moisés que dijera al pueblo que eligiera un cordero de su ganado, sacrificarlo y poner la sangre en los dos postes y en el dintel de sus casas para que pudiesen escapar del juicio que Dios iba a enviar sobre la tierra de Egipto. Juntas, estas dos historias nos dan el cuadro del Mesías cuya muerte como nuestro sustituto y cuya sangre derramada proveen la redención del juicio que Dios tiene que mandar al mundo a causa del pecado.

LA PASCUA

La fiesta de la Pascua es un tiempo de gran gozo para el pueblo judío alrededor del mundo. Es un recordatorio de la rápida salida de los hijos de Israel de la vida de dolor que vivían bajo la mano cruel de Faraón. También es recordatorio de como el primogénito pudo escapar del juicio que traía la décima plaga. La redención es el tema entretejido a través de la historia de la Pascua. Fue una redención llevado acabo por la sangre del cordero que los hijos de Israel tuvieron que poner en los dinteles de sus casas. (Éxodo 12:7, 13)

UN CORDERO (Éxodo 12:3)

Cada familia tenía que escoger UN CORDERO. Al escoger el cordero, los hijos de Israel no solamente obedecieron a Dios, sino que también pusieron su fe y confianza en Su Palabra. Esto fue el principio de la redención del juicio que Dios estaba a punto de ejecutar sobre Egipto y señala hacia el juicio que Dios ejecutará sobre el mundo en el futuro.

EL CORDERO (Éxodo 12:4)

Todo el mundo tenía que participar en comer el CORDERO DE LA PASCUA. Si la familia era pequeña tenía que juntarse con otra familia. Cada individuo tenía que comer del CORDERO DE LA PASCUA. EL CORDERO sería suficiente para proveer protección del juicio a punto de caer sobre la tierra de Egipto y todos sus habitantes.

EL CORDERO (Éxodo 12:5)

"El cordero" aquí implica que la salvación provista por la sangre del cordero era personal. Cada individuo tenía que tomar la decisión de ponerse bajo la protección de la sangre del cordero. Notad que el cordero tenía que ser sin mancha. Esto es porque sólo un cordero perfecto podría ser ofrecido a Dios (Deuteronomio 15:21) para hacer la expiación. La sangre del cordero tenía que aplicarse al dintel de cada casa. Así el juicio pasaría de esa casa. Notad también que la calificación no era si la casa estaba ocupado por familia judía, sino que la sangre del cordero fuese puesta en los dinteles. Pues, es la sangre la que hace expiación por el alma. (Levítico 17:11)

La historia de la Pascua es un cuadro de la redención del juicio que Dios tendrá que traer sobre el mundo a causa del pecado. No hay manera, ni para judío ni para gentil, ser exento de este juicio porque "Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?" (Jeremías 17:9) "Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino..." (Isaías 53:6)

Pero un Dios santo demanda la expiación

"...mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros." (Isaías 53:6) Este habla del Mesías.

Aunque el juicio de Dios es justo, El ha provisto para todos los hombres UN CORDERO. "Angustiado él y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca." (Isaías 53:7)

Todo hombre, sea judío o sea gentil, puede participar en la salvación provisto por EL CORDERO. "...por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores."

EL CORDERO es la única manera por la cual todo hombre, judío y gentil, puede escapar del juicio Dios ejecutará. "Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada." (Isaías 53:4, 5, 10)

Hoy ni siquiera un cordero sin mancha podría quitar el pecado. Dios mandó a Su Hijo, Jesús el Mesías, UN CORDERO para el sacrificio, como EL CORDERO en el cual tienes que poner tu fe y confianza, y como SU CORDERO que derramó su sangre para que pudieses aplicarla a los dinteles de tu corazón aceptando su sacrificio por tu expiación del pecado. Jesús el Mesías es el perfecto Cordero de Dios. Igual como el juicio no cayó sobre las casas con la sangre en sus dinteles, el juicio de Dios pasará de todo aquel que acepte la expiación por sangre provista por el Mesías Jesús. Cuando usted invite a Jesús el Mesías entrar en su corazón y acepte Su sacrificio de sangre por tus pecados, El, sí, entrará y le dará vida eterna con El en el cielo. El es SU CORDERO DE PASCUA. Pon su fe y confianza en él y pídele:

"Mi querido Jesús, me doy cuenta de que tu eres el Cordero de Dios y que tu sacrificio y tu sangre puedan hacer que el juicio de Dios me pase por alto. Te acepto como mi sacrificio personal por mi pecado y pongo mi fe y confianza en ti como mi Mesías. Entra ahora en mi corazón y dame la vida eterna como has prometido. Amén."

 


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