
Carta de Oración.
Noviembre de 2010
“Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; Cetro de justicia es el cetro de Tu reino.”Salmo 45.6
Pastor e iglesia:
Bendice alma mía a Jehová y no olvides ninguno de Sus beneficios… Con estas palabras de uno de mis Salmos favoritos les saludo, deseando abundantes bendiciones del Altísimo sobre ustedes y su ministerio.
Inicio platicándoles con gozo que Jack Cohen, quien ha estado recibiendo folletos durante casi cuatro años, por fin reconoció y recibió al Señor Jesucristo como su Mesías. Dios me permitió conocerlo antes del segundo Homenaje a Israel. Lo invité a asistir y me dijo que iría, pero finalmente no fue. Al visitarlo me dijo que no había podido ir, pero que no me molestara, que lo siguiera visitando. Aunque es amable y sonriente, no daba mucha oportunidad de hablar. Yo le dejaba algún comentario para que lo meditara, como : “¿Qué pasaría si mueres antes del día de la expiación?” y le mostraba Isaías, donde habla de las buenas obras, como las ve Dios y la solución: el Cordero . Como ria a Dios! Le fue quitado el velo y pudo reconocer que el Señor Jesucristo es el Cordero. Por supuesto que lo invité a la iglesia, pero como ya comenzó la temporada alta de ventas, dice que tendría que esperar hasta el año nuevo. Mientras tanto le estoy tratando de resolver con la Biblia las dudas que tiene para que crezca espiritualmente. Dice que pronto se va a ir a vivir a Nueva York, y espero ponerlo en contacto con el hermano Gibson que trabaja con judíos allá. Les pido que me apoyen en oración para que no haya estorbo. En esta foto está conmigo (es una foto de hace varios años). Con este hecho mi Señor me recuerda que Su bendita palabra no regresa vacía, y me anima a seguir visitando a mis contactos aunque parezca que no pasa nada.

Los nuevos contactos del mes son: el joven Eliel, el señor José (es peleonero, pero me permite hablarle) y un señor argentino llamado Rafael. Por favor también oren por Ester Mustri, (salva), que el Señor la consuele porque murió su mamá, y sólo pude decirle que Dios le ama y está con ella en su dolor.
Como algunos de ustedes saben, fue necesario poner un marcapasos al corazón de mi mamá. Por tal razón tuve la oportunidad de ganar para Cristo 23 personas en el hospital. En mi visitación en la ruta conocí al señor Victor García. Le testifiqué y fue salvo. Gracias a Dios vino a la iglesia con su hija Alejandra y han estado asistiendo. En total durante el mes fueron 42 salvos. ¡A los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Amén!
Ya no tengo espacio para platicarles tantas maravillas que mi Amado Señor está haciendo, a pesar de mi misma. ¡Bendita Gracia de Dios!, por favor sigan apoyándome a orar para que El prospere este trabajo. Gracias por sus preciosas ofrendas. ¡El es Fiel!
Maricarmen González/Romanos 10.14b